Las empresas que explotan animales para convertirlos en productos alimenticios tienen distintas estrategias de marketing para afianzar su mercado y perpetuar su negocio. Una de ellas son sus campañas publicitarias, en las que es usual que ridiculicen a los animales, o les muestren felices de ser explotados. Siguiendo esta línea, Campofrío ha presentado recientemente una campaña publicitaria en la que ridiculiza el vegetarianismo.